En la búsqueda de mayor competitividad y mejores rendimientos financieros, las organizaciones están descubriendo un gran potencial de ahorro en la optimización de sus inventarios. Lo han realizado con la implementación de mejores prácticas en Supply Chain Management (SCM) o Gestión de Inventarios, transformando la gestión de inventarios en un proceso estratégico que agrega valor a toda la cadena de suministro.
Esta optimización contribuye a:
- Mejorar el proceso de mantenimiento y la confiabilidad en el suministro de repuestos.
- Aumentar los niveles de producción al reducir los tiempos de parada.
- Proporcionar información crucial para definir estrategias de abastecimiento eficientes.
- Optimizar los niveles de inventario y capital de trabajo.
Históricamente, la gestión de inventarios de repuestos para mantenimiento ha recibido menos atención que la de materias primas y productos terminados. Sin embargo, el alto costo de estos inventarios y su impacto en el capital de trabajo han elevado su importancia estratégica.
Para lograr una gestión de inventarios sostenible y eficiente, es fundamental:
- Fomentar el trabajo en equipo y las sinergias entre las áreas de mantenimiento, operaciones y abastecimiento.
- Establecer objetivos y metas comunes entre los procesos involucrados.
- Cambiar la percepción del almacén, pasando de ser un simple lugar de recepción y entrega de repuestos a un proceso que agrega valor en toda la cadena de suministro.
Una gestión adecuada de abastecimiento, mantenimiento e inventarios debe garantizar:
- Continuidad del negocio
- Análisis del mercado y de la demanda
- Disminución de costos
- Mejora continua de los procesos
- Implementación de mejoras tecnológicas
- Cambio cultural hacia alianzas estratégicas con proveedores
En conclusión, optimizar la gestión de inventarios no solo mejora la eficiencia operativa y reduce costos innecesarios, sino que también contribuye significativamente a la sostenibilidad financiera y la competitividad de las organizaciones en el mercado actual.